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" Revista Ilustrada "

Las más raras historias de amor

Daniel Samper Pizano

Las más raras historias de amor
Daniel Samper Pizano combina su buen humor con la investigación histórica en ‘Camas y famas’.
Por: Julio César Guzmán
Un libro llamado Camas y famas, con un prólogo titulado ‘Novios obvios’, podría parecer una invitación a la rima. Pero las parejas descritas en él no siempre rimaban, o al menos no vivían en permanente consonancia. Sus encuentros y desencuentros tuvieron poesía, pero quizás pertenecieron más a la prosa, más específicamente a la narración histórica, pues marcaron una época.
Para explicarlo, el subtítulo del nuevo libro de Daniel Samper Pizano es más explícito, al igual que algunas de las relaciones citadas: “Las más raras y genuinas historias de amor”. Como diría cierta reina de belleza, allí hay relatos de hombre con hombre, mujer con mujer, hombre con mujer, del mismo modo y en sentido contrario.

Son diez parejas extrañas, algunas con más de dos integrantes, que van desde Solimán el Magnífico, sultán del imperio otomano, hasta Zlatan Ibrahimovic, que no es otomano sino mitómano, a lo sumo. Para hablar de ellos, y de otros personajes del libro, como el escritor de El principito o el mafioso Al Capone, EL TIEMPO entrevistó al autor de Camas y famas, libro que ya figura entre los más vendidos en el país:

¿Por la cama se conoce la historia política de un país?

Desde la Marichuela, que influyó más que Dios en el retiro del virrey Solís de la vida disipada y su reclusión en un convento, hasta los ataques actuales a políticos homosexuales y lesbianas, la cama influye en nuestra historia tanto como en cualquier otro país, y ayuda a enredarla y explicarla.

¿Cuántos libros consultó, cuánto tiempo le tomó hacer este libro y de qué manera impactó esta labor su propia fama y su cama?

Consulté o leí completamente cerca de 95 libros y decenas de artículos de revistas, diccionarios, piezas de enciclopedias y referencias en internet.

¿Cuál de las historias que dejó por fuera le parece más llamativa?

Difícil saberlo. Pero me sorprendió mucho la del famoso piloto solitario de monomotor Charles Lindbergh –el papá del “hijue-Límber”–, un santurrón que resultó bimotor en materia conyugal. Queda, junto con otras historias fascinantes, para un posible segundo tomo.

Rafael Núñez era un cínico capaz de convertirse al islamismo
si con ello lograba una señora más
o una presidencia adicional
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¿A qué atribuye el éxito de Balzac con las mujeres, si, según su libro, fue feo, pobre, lobo, bajito y cabezón?

A que hacía reír y llorar de ternura a las damas y respondía velozmente los cuestionarios de los periodistas.

Ahora que está de moda la clasificación a Rusia, ¿finalmente el venezolano Francisco Miranda clasificó al lecho de Catalina la Grande, de Rusia?

No voy a chiviar aquí la historia que averigüé con enorme dificultad y certeza absoluta. Invito a los lectores que busquen la respuesta en mi libro.

¿En la vida de Rafael Núñez qué relación hay entre la cama y la camándula?

Núñez era un cínico capaz de convertirse al islamismo si con ello lograba una señora más o una presidencia adicional.

¿Hasta qué punto la cama le dio fama a Oscar Wilde?

Wilde merece ser famoso por sus frases, sus obras de teatro, su única novela (El retrato de Dorian Gray), sus dotes de conversador y sus artículos de prensa, que actualmente habrían aparecido en grandes revistas de modas. Es curioso e injusto que deba su celebridad a las vicisitudes que atravesó en su vida íntima. Nadie recuerda que, en la medida de las posibilidades, fue buen esposo, buen padre y bisexual, no solo homosexual.

Al hablar de Virginia Woolf menciona al grupo de artistas de Bloomsbury, que compartieron cama y fama. ¿Hay algún otro grupo similar, más cercano?

Nos tocaría abandonar la literatura y dirigirnos a Hollywood, a la presidencia de Francia o a la familia real británica.

¿A cuál de los personajes que describe le hubiera gustado conocer?

A casi todos. Pero si debo citar solo uno, a Catalina la Grande.

¿De qué manera se manifiesta su confesa “debilidad por las pelirrojas”?

Porque las pelirrojas y los calvos somos los más admirados sujetos de sensualidad.