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Pasión por la historia

Pasión por la historia

Por Olga Lucia Bonil Cubides

Recientemente en redes sociales he visto una pasión inusitada por la historia, estamos ad portas de la Conmemoración del Bicentenario de la Batalla de Boyacá, fue la confrontación bélica de la guerra de independencia de Colombia que garantizó el éxito de la Campaña Libertadora de Nueva Granada. Este acontecimiento tuvo lugar el día 7 de agosto de 1819 en el cruce del río Teatinos, en inmediaciones de Tunja.

La afirmación que hizo el presidente en el marco de la visita del secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, a Cartagena dio para todo tipo de memes. Incluso se creó una tendencia por la gran cantidad de imágenes que las personas en redes diseñaron a propósito de la publicación del Jefe de Estado, y que le han criticado por la inexactitud de los hechos que relata sobre el rol de Estados Unidos y sus padres fundadores en la Independencia de Colombia.

Un joven estudiante universitario comentaba acaloradamente sobre el tema, en una ruta del SITP, estaba en contra del sistema, en contra del gobierno y hasta llegó a decir que sentía pena ajena porque los gobernantes de nuestro país no conocían la historia, lo escuche, cuando al parecer se había cansado de hablar, me preguntó qué opinaba al respecto.

Así que comenté  España apoyó a los rebeldes americanos con el objetivo de perjudicar a Gran Bretaña, sin advertir que contribuía a difundir el modelo en sus propias colonias. En 1787 los Estados Unidos se dieron su organización definitiva mediante una constitución que adoptó la forma de gobierno republicana, representativa y federal. La Constitución estadounidense se convirtió en la primera Carta Constitucional escrita que regulaba la forma de gobierno de un país. Al poner énfasis en los derechos del individuo y al otorgar la soberanía al conjunto de los ciudadanos y no a un monarca, sentó las bases de la legalidad moderna. En ella quedaron proclamados dos principios básicos que recogieron posteriormente los grandes textos sobre derechos fundamentales: «libertad e igualdad». La influencia de esta Constitución se tornó decisiva en el proceso de organización de Hispanoamérica.

El triunfo de la revolución americana impuso a los Estados Unidos como un modelo institucional y político digno de ser observado y, en buena medida, imitado. Éste fue uno de los motivos que propició que la independencia de Estados Unidos se convirtiese en un símbolo de la lucha por la libertad de los pueblos y pasase a ser un punto de referencia para movimientos insurgentes posteriores, entre los que se contó la Revolución francesa: fue Jefferson quien supo apreciar la trascendencia universal que desde sus comienzos había de tener la revolución norteamericana, al ofrecer a la vieja Europa, sometida entonces al despotismo de las monarquías absolutas, el modelo de una nueva sociedad fundada en los principios de la democracia. Sus principios -libertad e igualdad- formaban una constelación, que iluminaban no sólo la patria, sino al resto del mundo.

No son desdeñables, por cierto, los datos históricos que la revolución norteamericana aporta para la comprensión de los sucesos de Latinoamérica. La emancipación de las colonias que España y Portugal poseían en América, y la creación de las naciones independientes de Latinoamérica fueron el primero y más importante resultado de la victoria de la revolución de los Estados Unidos de Norteamérica.

El joven universitario parecía algo inconforme con mi opinión, me dijo que el Imperialismo jamás había aportado a la Revolución y por el contrario se había convertido en la piedra en el zapato, que si bien la independencia de los Estados Unidos había influenciado la independencia de las naciones de América Latina eso no era sinónimo de apoyo crucial. Hubo un tenso y largo silencio, luego me preguntó mi profesión, le dije estudié ingeniería, así que expresó ¡Ah, o sea que usted no estudió historia!, le pregunté  ¿usted qué estudia?,  era un estudiante de tercer semestre licenciatura de una universidad pública, insistió en el tema, me hablaba de Bolívar, creo haberle escuchado decir que él había sido enemigo del imperialismo Norteamericano.

En lo que concierne específicamente a Estados Unidos, las opiniones de Bolívar pueden apoyarse al menos parcialmente en la observación directa: Bolívar fue uno de los pocos latinoamericanos de su época que visitó Estados Unidos. Hizo una escala de cuatro o cinco meses en el tramo de vuelta de uno de sus dos viajes a Europa.1 Nunca hizo ninguna referencia detallada de esta visita en sus escritos, y la influencia que haya tenido esta escala en sus actitudes posteriores seguirá siendo un tema de especulación. Sin embargo, hay razones para suponer que sus impresiones fueron en general positivas. Como mencionó años después a un diplomático estadounidense, fue en esa corta visita que observó por primera vez una condición de "libertad racional".2

Inevitablemente conoció y trató con muchos ciudadanos y representantes del gobierno de los Estados Unidos. Incluso se ha insinuado, en base a evidencia discutible, que una de sus amantes, podría haber sido Jeannette Hart de Connecticut, a quien conoció en el Perú en 1824.3 En general, tuvo una buena impresión de los norteamericanos que conoció. El oficial naval Hiram Paulding, que visitó el campamento de Bolívar en las montañas peruanas durante su campaña de 1824, lo describió posteriormente sin reserva como "el hombre más extraordinario de la época".4 Además, tal elogio coincidía con el tratamiento que recibía rutinariamente en la prensa norteamericana que lo consideraba como el "Washington de América del Sur", particularmente durante el apogeo de su carrera político-militar. Esta carrera se define aproximadamente como el período desde la batalla de Boyacá en 1819, que aseguró la independencia de Colombia, hasta la fundación de Bolivia en 1825, la nación que incluso eligió su nombre en su honor. Era por tanto apropiado que los descendientes de George Washington—el "Bolívar de América del Norte", para hacer la analogía—participaran del entusiasmo general y le entregaran a Bolívar un medallón y otros recuerdos de Mount Vernon en un gesto que afectó más profundamente al Libertador, según él, de lo que las palabras podrían expresar.5

Expresé  aunque no soy muy versada en historia, me considero una apasionada, cuando era niña recibí de regalo un libro, de Jules Mancini, Bolívar y la emancipación de las colonias españolas, es una excelente Biografía, es un libro editado en por Editorial Bedout, es realmente apasionante, le sugerí leerlo, tal vez llegue a comprender cuál fue el apoyo de Estados Unidos a nuestra independencia, a veces pensamos que el apoyo tiene que ser material, si a lo que se refiere la gente es que Estados Unidos nos hubiese enviado armas, munición  y un contingente de soldados, lo bueno de todo este tema es que se ha desatado una inusitada pasión por la historia.

“Desde hace 32 años se dejó de enseñar la historia de Colombia como una materia independiente y obligatoria. Da Vinci decía que no se puede amar lo que no se conoce. Nuestra generación de jóvenes conoce muy poco de la historia de nuestro país.

El joven universitario guardó silencio, después me preguntó si podría enviarle el link del libro del que le había hablado, me dio su número celular, me comprometí, cuando llegué a casa le envié la foto del libro, el me escribió después, qué pena señora, es usted genial y muy culta, se nota que de verdad es una apasionada por la historia, me da pena criticar cuando ni siquiera yo mismo tengo idea, le prometo que voy a aprovechar el tiempo y voy a ir a la biblioteca para conseguir ese libro, me gustaría conversar con usted pero cuando esté preparado, ahora a los que me envían memes les compartiré esto que usted me ha enviado.

Le escribí, vas por buen camino, los jóvenes son el presente y el futuro de nuestro país, así que si uno sólo lee  se informa bien, y busca fuentes confiables, estamos haciendo la diferencia.

 Referencias

1. " Cronología de Bolívar," en Sociedad Bolivariana de Venezuela, Escritos del Libertador (Caracas, 1964), vol. I, pág. 456.

2. William R. Manning, editor, Diplomatic Correspondence of the United States Concerning the Independence of the Latin American Nations (Correspondencia Diplomática de los Estados Unidos Respecto a la Independencia de las Naciones Latinoamericanas) (New York, 1925), vol. II, pág. 1322.

3. Antonio Maya, Jeannette Hart, la novia norteamericana de Simón Bolívar (Caracas, 1974).

4. Rebecca Paulding Meade, Life of Hiram Paulding Rear-Admiral, U.S.N. (Vida del Vicealmirante Hiram Paulding, Marina de los Estados Unidos) (New York, 1910), pág. 68.

5. Simón Bolívar, Obras Selectas de Bolívar, compiladas por Vicente Lecuna y editadas por Harold A. Bierck, Jr. (New York, 1951), vol. II, pPINTURA CON DUQUE

El señor presidente Duque cuando era Senador,adquiriendo un cuadro al artista Martín Bayona.