Coronavirus: ¿Y si Suecia tuviera razón?

El enfoque sueco es muy técnico, descarnado, sin edulcorantes, sin concesiones a las apariencias, a lo que a la gente le gusta oír

 

Hace ya tiempo que Suecia viene recibiendo duras críticas por su laxa estrategia desde el principio ante la pandemia de coronavirus. Sin confinamiento, con las fronteras abiertas, completa libertad de movimiento, los niños asistiendo a la escuela, comercios bares y restaurantes atendiendo clientes, la estrategia sueca basada en recomendaciones, sin apenas imposiciones, apelando al buen juicio de los ciudadanos ha sido calificada de imprudente, cruel, irresponsable, temeraria, un camino hacia el desastre. Algunos parecen desear que descarrile estrepitosamente, que surja un fuerte rebrote capaz de doblegar su resistencia, obligando a dar marcha atrás, a decretar el tan anhelado confinamiento.

Pero pasan días, semanas, y la curva sueca no diverge de la media europea. Se insiste en que el número de fallecidos por millón es superior a Noruega, Dinamarca, Austria o Alemania. Pero raramente se señala que es inferior a Holanda, Francia, Gran Bretaña y, por supuesto a Bélgica, España o Italia. Y, a pesar de los negros vaticinios, sus unidades de cuidados intensivos nunca se acercaron siquiera al límite, mucho menos al colapso.

¿Por qué tanta contrariedad al comprobar que la covid-19 no explota en Suecia? Todo hace sospechar que no se trata de un problema sanitario, médico o científico sino puramente político. La vía sueca amenaza con desmentir el relato que muchos políticos y expertos querrían leer en los libros de historia: "En 2020 unos héroes salvaron al mundo de una horrenda mortandad decretando el confinamiento". Pero esta aureola perdería brillo si Suecia llegara a la misma meta sin necesidad de adoptar esa medida.

El país escandinavo constituye lo que se conoce en experimentos como un 'grupo de control', aquel capaz de señalar, por comparación, lo que habría ocurrido sin confinamiento, sin cerrar la actividad económica. Y genera cierto temor que, finalmente, el país escandinavo alcance los mismos resultados, o incluso mejores, sin tan grave daño a la economía.

La inmunidad colectiva

Los estrategas suecos consideraron que, sin vacuna, y una vez instalada la enfermedad, el avance no podía ser detenido, como mucho ralentizado temporalmente: más pronto que tarde, todos los países acabarían convergiendo a una curva de contagios similar. La epidemia solo se detendría completamente cuando un 60% de la población haya tomado contacto con la enfermedad y desarrollado anticuerpos específicos: la inmunidad colectiva. Sin embargo, afirma Johan Giesecke, uno de los diseñadores de esta estrategia, la inmunidad colectiva no es el objetivo explícito sino algo que llegará tarde o temprano, de forma natural.

Se aconsejó a la gente salir poco, realizar teletrabajo, se exigió a los bares y restaurantes separar razonablemente las mesas y se prohibieron las reuniones de más de 50 personas

El confinamiento podría retrasar algo los contagios pero pagando un precio muy elevado en desempleo y quiebra de empresas. Y todo para llegar finalmente al mismo lugar. Por ello, plantearon una política dirigida, no a detener el contacto sino a mitigarlo, con medidas muy poco coercitivas, sostenibles, de largo plazo, que pueden mantenerse prácticamente inalteradas durante toda la travesía porque apenas entorpecen el desarrollo de la vida cotidiana. Se aconsejó a la gente salir poco, realizar teletrabajo, se exigió a los bares y restaurantes separar las mesas y se prohíben las reuniones de más de 50 personas.

Ahora bien, aunque no era factible detener la epidemia, sí era posible disminuir sustancialmente el número de fallecidos, aplicando una política dirigida a reducir la probabilidad de contagio de los individuos vulnerables (mayores, personas con dolencias previas) a los que se solicitó un aislamiento voluntario. Al final, el éxito en la reducción de muertes dependerá del número de personas vulnerables que cada país haya podido asignar al 40% sin contacto con el virus.

 
 

Al contrario que otros, el enfoque sueco es muy técnico, descarnado, sin edulcorantes, sin concesiones a las apariencias, a lo que a la gente le gusta oír. Quizás por ello provoque tanto rechazo en la opinión pública. Que Suecia haya sido capaz de optar por esta vía, resistiendo la fuerte presión, sólo es explicable por el tremendo peso de los expertos en las decisiones públicas, por la enorme influencia de los organismos técnicos independientes y por la gran confianza de la gente en una administración que, en lo referente a cuestiones técnicas, es transparente y fiable. Contribuye también, por supuesto, el carácter más individualista de sus habitantes.

En cualquier otro país, un planteamiento tan crudo provocaría mucho más rechazo, incredulidad e indignación. En España este enfoque hubiera resultado inconcebible por la enorme carga emocional y la escasa ecuanimidad que muestra la opinión pública y por la casi nula fiabilidad de los gobiernos.

La táctica del confinamiento

Por el contrario, el confinamiento extremo forma parte de un enfoque más político que técnico. Aunque en determinadas circunstancias pueda ser necesario, muchos gobiernos tienden a mantener a la gente encerrada mucho más tiempo del imprescindible como una táctica defensiva frente a la opinión pública. Dado que buena parte de la población, y de los medios, no aborda este tipo de asuntos desde una perspectiva racional sino desde las emociones, los impulsos, la demagogia o el miedo, los políticos saben que, mientras mantengan el encierro, la probabilidad de ser responsabilizados por las muertes es muy inferior. De hecho, muchos culpan al Gobierno sueco por sus fallecimientos; pero no critican a otros gobiernos con una tasa de mortalidad mucho más elevada.

La reclusión se convierte así en un escudo contra la crítica, en una coartada con mayores perjuicios en la actividad y el empleo. Y constituye un caldo de cultivo en el que florecen todo tipo de tentaciones para restringir la libertad de expresión, especialmente en países con sistema democrático poco asentado.

El Gobierno español se plantea un largo proceso de apertura escalonada, reservándose rectificaciones sobre la marcha, sin determinar la meta, generando una espesa niebla de incertidumbre

Al no distinguir por tipo de personas, el confinamiento universal tampoco sirve para introducir un diferencial entre la probabilidad de contagio de los vulnerables frente al resto. Y deviene en una estrategia de corto plazo que obliga a improvisar una compleja salida, muchas veces al albur de la opinión pública, con vaivenes, marchas adelante y atrás, en función de unos datos oficiales de contagio que, como mucho, ofrecen un reflejo de los verdaderos contagios que tuvieron lugar hace una semana o diez días. Así que es muy probable que frenazos o acelerones se realicen a destiempo.

Mientras el Gobierno español se plantea un largo proceso de apertura escalonada, paso a paso, reservándose rectificaciones sobre la marcha, sin determinar cuál es la meta, generando una espesa niebla de incertidumbre, Suecia mantiene el mismo rumbo, a velocidad constante, con la economía funcionando, descontando las millas náuticas que quedan hasta el 60%. Las encuestas serológicas señalan que la inmunidad avanza a buen ritmo en muchos países, muy por delante de los casos oficiales de covid-19. La semana pasada, el alcalde de Nueva York anunció que el 21% de los habitantes de la ciudad (1,7 millones) ya había desarrollado inmunidad contra el virus.

La embajadora sueca en EEUU apuntaba a un 30% de inmunidad en Estocolmo, justo la mitad del camino, mientras que Anders Tegnell, el epidemiólogo al mando, estimaba que la capital sueca alcanzaría la inmunidad colectiva durante el mes de mayo. Además, según crece el porcentaje de personas con anticuerpos, la velocidad de contagio va descendiendo (¿qué parte de la caída de contagios se debe al confinamiento y qué parte al aumento de la inmunidad?).

Aun así, los críticos insisten en que la inmunidad podría no durar para siempre porque el virus mute o los anticuerpos se disipen con el tiempo. Cierto, nada dura eternamente, pero la validez de esta inmunidad sería la misma que la proporcionada por una vacuna. ¿Inmunidad ineficaz y vacuna eficaz? Las dos cosas a un tiempo no pueden ser.

La solución menos mala

Convencidos de que era inútil intentar cortar el paso al tigre de frente, los suecos decidieron cabalgarlo, conducirlo por la senda que minimice la muerte, el dolor, el sufrimiento. Y también el desempleo, la pobreza, la caída de ingresos. Desgraciadamente, la realidad señala que en esta pandemia no hay solución buena, que ser realista implica escoger la menos mala y caminar asumiendo las consecuencias, por muy dolorosas que sean.

Es injusto atribuir a las autoridades la responsabilidad de las muertes por covid-19, salvo quizá en casos excepcionales, como las debidas a ausencia de equipos de protección en los hospitales o la falta de diligencia para impedir la expansión de la enfermedad en las residencias de mayores. Pero los gobernantes sí deberían asumir la responsabilidad de la parte de la recesión económica causada por ciertas medidas que al final resultaron draconianas, sobrepasadas y, sobre todo, poco eficaces... aunque gozasen del aplauso de la opinión pública.

Porque en situaciones difíciles siempre es preferible la dura verdad frente al engaño piadoso, el rumbo firme frente a un regate en corto dirigido a esquivar la crítica, el rigor frente a la palabrería. Es la vía más adecuada para que la ciudadanía mantenga la confianza en sus líderes y adopte siempre una actitud responsable; no por obligación sino por convicción.

 
 
 

El país es

No importa lo que uno haga, todos se van a contagiar de covid-19: experto sueco

Johan Giesecke, máximo epidemiólogo de Suecia, detalló lo que él considera que sucederá a futuro con el coronavirus.

Uno de los epidemiólogos suecos más reconocidos en la materia a nivel mundial, afirmó que la evolución del coronavirus es alarmante debido a que la cuarentena no está sirviendo y que el número de contagios va a disminuir solo si existe una vacuna contra la covid-19.

Giesecke, quien es arquitecto de la estrategia de su país frente al coronavirus, dijo que en su país se han adoptado alternativas con escasas restricciones, pues, aunque sí están prohibidas las reuniones de más de 50 personas, los cines, bares, gimnasios, jardines y escuelas siguen funcionando, con la única restricción de que solo se admiten personas que estén sentadas en las mesas, a no menos de dos metros de distancia.

¿Se debe mantener una cuarentena estricta?

“No hay evidencia científica para la mayoría de las restricciones que están tomando los países. Creo que para los políticos es importante mostrar fortaleza y acción, y observo que ese es un motivo importante para las cuarentenas estrictas. En Europa sucede que los países se siguen unos a otros. Cuando el país X ve que el país Y hizo algo, dice ‘tenemos que hacer lo mismo, tenemos que establecer esa restricción’. Hubo una carrera entre los políticos”, señaló el experto.

Continuó diciendo que cree que los resultados sean muy similares en todos los países ya que "esta enfermedad se propaga como un incendio y lo que uno hace no cambia demasiado. Todos se van a contagiar del virus. Todos en el mundo al final. Hasta que haya una vacuna".

Sobre por qué hay epidemiólogos que recomiendan cuarentenas a los Gobiernos, Giesecke explicó: “es precisamente porque hay poca ciencia, así que nadie sabe".

 

"Hay algunas cosas que sí sabemos científicamente, como que lavarse las manos es bueno. Lo sabemos desde hace 150 años. También sabemos que debemos mantener cierta distancia social, es decir, no acercarnos demasiado a otras personas. ¿Pero el resto? Nadie sabe si cerrar las escuelas va a tener algún efecto. Lo mismo con el cierre de fronteras, o con no permitir que la gente esté al aire libre”, añadió.

El experto señaló que no entiende la razón por la que muchos países tomaron la medida de cuarentena obligatoria ordenándole a la población que se quede en casa cuando es "agradable estar afuera’’ y las personas deberían hacerlo, ya que "la infección se propaga muy poco al aire libre’’.

Cuidado de pacientes vulnerables sin necesidad del encierro

Aunque el confinamiento es una buena forma de protegerlos, las personas que viven en hogares para adultos mayores, están expuestas a que exista un solo contagio para que el virus se empiece a propagar, por lo que él considera necesario que solo los jóvenes estén afuera, mientras las personas mayores se quedan en casa. "Se necesita generar la llamada inmunidad de rebaño. Y la mejor manera de lograrlo es que los jóvenes, pero no solo ellos, quiero decir, que las personas de menos de 50 o 60 años se mezclen, y decirle a las personas grandes y con condiciones médicas preexistentes que se queden adentro. Así se puede obtener bastante rápido la inmunidad en el país’’, aseguró.

Una forma de explicar lo que ha funcionado en Suecia es que la gente ha cumplido con las indicaciones sin mayor problema. ‘’La gente no es estúpida. Si se le explica qué es lo mejor para ellos y qué es lo mejor para la gente que los rodea, generalmente cumplirán con lo que se les indica. Y tampoco es necesario que todos cumplan con eso, mientras una mayoría siga las recomendaciones de las autoridades. Creo que funcionaría también en Argentina, y de cualquier manera creo que sería mejor que la policía controlando las calles.

Por último, Giesecke afirmó que los confinamientos son un riesgo grande para la democracia debido a que tanto las mujeres como los hombres, ven la oportunidad de tener más poder: “Por ejemplo hoy Hungría tiene un dictador, Viktor Orbán, y pasa en otros países, también en el Reino Unido, por ejemplo, los gobiernos quieren lograr más poder, y podría también pasar en América Latina. Es una oportunidad para que aquellos que quieren poder, lo consigan. Y yo creo que ese es el mayor riesgo de esta pandemia. Por supuesto que la enfermedad y las muertes son un gran riesgo, pero las consecuencias políticas creo que son peores”.

 MOUSTRUO COVI 19

 

 

Trump suspenda los fondos para la OMS

 

carica oms

 

Críticos del presidente de EE. UU. dicen que este busca un ‘chivo expiatorio' en medio de pandemia.

Por: Sergio Gómez Maseri
 
14 de abril 2020 , 08:03 p.m.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump,  a anunció este martes la suspensión de la ayuda estadounidense a la Organización Mundial de la Salud (OMS) por el supuesto “mal manejo" que le ha dado al coronavirus cuando este surgió en China a finales del año pasado.

Los fondos, que anualmente alcanzan unos 500 millones de dólares, serían redistribuidos entre otras agencias nacionales e internacionales que se dedican a temas de salud, mientras se adelanta una investigación para llegar al fondo del asunto.

EE. UU. es el mayor contribuyente mundial de la organización. “Si la OMS hubiese hecho su trabajo y enviado a expertos médicos a China para hacer una valoración objetiva de la situación en el terreno y expuesto a China por su falta de transparencia, la pandemia pudo haber sido contenida en su fuente y con muy poca mortandad”, dijo el presidente durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.

Casi de inmediato, no obstante, los críticos del presidente salieron a cuestionar sus motivaciones alegando que Trump está intentando ocultar a toda costa los errores que su administración cometió en el manejo de la crisis. Hasta la fecha en EE. UU. han muerto más de 26.000 personas y unas 600.000 se han visto contagiadas.

Aunque Trump llevaba varios días criticando las decisiones de la OMS en los inicios de la crisis –y ya había telegrafiado la suspensión– se da justo cuando en el país se ha comenzado a cuestionar con severidad la lentitud con la que Trump reaccionó y sus intentos por minimizar el impacto de la pandemia en EE. UU.

(Lea también:  EE. UU. tendría más muertos que en todas las guerras desde 1945).

De acuerdo con diversos reportes, confirmados por personal de su propia administración, Trump fue advertido sobre el inminente peligro en, al menos, diez ocasiones, comenzando en enero de este año.

 

 "Si bien la OMS y China cometieron errores, Trump está buscando desviar la responsabilidad que tiene en esto su administración"
Por: Sergio Gómez Maseri
 
14 de abril 2020 , 08:03 p.m.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump,  a anunció este martes la suspensión de la ayuda estadounidense a la Organización Mundial de la Salud (OMS) por el supuesto “mal manejo" que le ha dado al coronavirus cuando este surgió en China a finales del año pasado.

(Lea también:  'No tenemos un rey Trump, tenemos un presidente': gobernador Cuomo).

Los fondos, que anualmente alcanzan unos 500 millones de dólares, serían redistribuidos entre otras agencias nacionales e internacionales que se dedican a temas de salud, mientras se adelanta una investigación para llegar al fondo del asunto.

(Le puede interesar: Expresidente Obama da su apoyo a Joe Biden para elecciones en EE. UU.).

EE. UU. es el mayor contribuyente mundial de la organización. “Si la OMS hubiese hecho su trabajo y enviado a expertos médicos a China para hacer una valoración objetiva de la situación en el terreno y expuesto a China por su falta de transparencia, la pandemia pudo haber sido contenida en su fuente y con muy poca mortandad”, dijo el presidente durante una rueda de prensa en la Casa Blanca.

Casi de inmediato, no obstante, los críticos del presidente salieron a cuestionar sus motivaciones alegando que Trump está intentando ocultar a toda costa los errores que su administración cometió en el manejo de la crisis. Hasta la fecha en EE. UU. han muerto más de 26.000 personas y unas 600.000 se han visto contagiadas.

Aunque Trump llevaba varios días criticando las decisiones de la OMS en los inicios de la crisis –y ya había telegrafiado la suspensión– se da justo cuando en el país se ha comenzado a cuestionar con severidad la lentitud con la que Trump reaccionó y sus intentos por minimizar el impacto de la pandemia en EE. UU.

(Lea también:  EE. UU. tendría más muertos que en todas las guerras desde 1945).

De acuerdo con diversos reportes, confirmados por personal de su propia administración, Trump fue advertido sobre el inminente peligro en, al menos, diez ocasiones, comenzando en enero de este año.

Si bien la OMS y China cometieron errores, Trump está buscando desviar la responsabilidad que tiene en esto su administración

 

Alex Azar, su secretario de Salud, le advirtió en dos ocasiones –la última de ellas el 31 de enero– que la pandemia podía causar la muerte de cientos de miles de personas si no se tomaban medidas cuanto antes.

Pero de acuerdo con reportes de 'The New York Times', 'The Washington Post', Político y otros medios, el presidente lo llamó “escandaloso” y pasó por alto sus advertencias. Las mismas advertencias fueron lanzadas por varias agencias de inteligencia al igual que otras dependencias de la administración.

“Que no quepa duda. Si bien la OMS y China cometieron errores, Trump está buscando desviar la responsabilidad que tiene en esto su administración. Hay un esfuerzo coordinado de Trump y sus aliados por encontrar chivos expiatorios por los errores fatales que cometieron al inicio de todo esto”, dijo el senador demócrata Chris Murphy.

Según él, es irónico que Trump esté criticando a China o a la OMS por ser muy suave con China cuando fue el mismo presidente el que aplaudió la respuesta de Pekin a la crisis comienzos de año.

Nueva York es la ciudad más afectada por el coronavirus en EE. UU. y las autoridades de la ciudad han escogido a la isla de Hart para enterrar a quienes mueran por la pandemia y no sean reclamados.

Foto: 

EFE

En enero, cuando se confirmaron los primeros casos de contagio en Wuhan (China), varios países optaron por cerrar sus fronteras aéreas y terrestres con China para evitar la propagación de la enfermedad. La OMS inicialmente cuestionó esas decisiones y también los planes de otros países, como EE. UU., de establecer un veto a vuelos procedentes de allí.

El 31 de ese mismo mes, y luego de que la OMS declaró una emergencia internacional por la expansión del coronavirus, Washington finalmente tomó la decisión de bloquear todo el tráfico aéreo y marítimo con ese país. Según Trump, la OMS trató de “proteger a China” durante ese primer mes, cometiendo al hacerlo un error “peligroso y costoso”.
Pero curiosamente el mismo Trump aplaudía por esos días las decisiones tomadas por el presidente Xi Jinping.

Sus detractores también han mencionado que si bien Trump fue de los primeros en vetar a China, desde entonces dejó transcurrir un mes y medio sin hacer mayor cosa. De hecho, en varias ocasiones dijo que el virus estaba controlado en el país y que, en cualquier caso, no era peor que el virus que causa la influenza.

Eso a pesar de que los expertos en EE. UU., incluido Anthony Fauci, el médico que hoy encabeza el equipo conformado por la Casa Blanca para enfrentar la enfermedad, le habían advertido que se estaba frente a un enemigo mucho más peligroso.

Este martes no fueron pocos los que cuestionaron la decisión del presidente de suspender la ayuda, en plena pandemia, a una organización que es punta de lanza a nivel mundial en este tipo de coyunturas. En contraste, el Reino Unido anunció hace unos días una nueva contribución de 65 millones de euros a la OMS.

La popularidad de Trump ha venido cayendo en las últimas semanas y en gran parte, de acuerdo con los sondeos, se debe a la percepción pública de que el presidente podría tener algo de la responsabilidad por la propagación exponencial del virus en el país. EE. UU. es hoy por hoy la nación del mundo con más casos activos de coronavirus y encabeza la lista de países con más muertos.

 

 

Venezuela hoy | Conoce todas las noticias y pormenores EN VIVO de la crisis en Venezuela, bajo el régimen de Nicolás Maduro y la oposición de Juan Guaidó.

Venezuela vive uno de sus episodios más difíciles de su historia. Mientras que millones de sus ciudadanos están repartidos en los países sudamericanos y otros, la tensión política se agudiza cada vez más, con Nicolás Maduro aferrado al cargo y Juan Guaidó promoviendo la recepción del apoyo de la comunidad internacional.

En la jornada del último domingo 3 de mayo, el régimen afirmó haber frustrado una invasión marítima de supuestos mercenarios que procedían de Colombia, quienes buscaban “cometer actos terroristas”, los que derivarían en un “golpe de Estado” contra el mandatario Nicolás Maduro.

Néstor Reverol, ministro del Interior, indicó que “un grupo de mercenarios terroristas procedentes de Colombia pretendió realizar una invasión por vía marítima”. Agregó que su objetivo era "cometer actos terroristas en el país”, los que incluían “asesinatos a líderes del gobierno revolucionario”.

El funcionario añadió que los detenidos intentaron ingresar por las costas del estado de La Guaira mediante lanchas rápidas, sin embargo, la respuesta rápida de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y de las fuerzas de acción especiales policiales de la Policía Nacional Bolivariana permitió capturar a unos y abatir a otros.

Reverol sostuvo que este plan pretendía “aumentar el espiral de violencia, generar caos y confusión, y con ello derivar un nuevo intento de golpe de Estado”, haciendo referencia a hechos anteriores considerados como ataques por el régimen, como la autoproclamación de Juan Guaidó como presidente interino.

Diosdado y maduro se tomaron a venezuela copia

 

Slim vende 40% de IDEAL a fondos canadienses

 

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Por: Martín Bayona . ( World Tourism Magazine).

La firma Impulsora del Desarrollo y el Empleo en América Latina (IDEAL) del conglomerado empresarial de Carlos Slim, informó este martes que dos fondos de pensiones de Canadá lanzaron una oferta pública de adquisición forzosa para hacerse con 40% de sus acciones por unos 50,400 millones de pesos (2,200 millones
Los fondos de inversión canadienses Canada Pension Plan Investment Board (CPPIB) y Ontario Teacher’s Pension Plan (Ontario Teacher’s), lanzaron una oferta pública para la adquisición forzosa sobre las acciones de Impulsora del Desarrollo y Empleo en América Latina (Ideal), operadora de concesiones del empresario Carlos Slim. En un comunicado enviado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), Ideal aseguró que esta acción se desprende del acuerdo vinculante con los fondos alcanzado en noviembre del año pasado por el 40% del capital social de la firma. Lee: Slim venderá el 40% de IDEAL y hará una Fibra carretera
La transacción por parte de los inversionistas asciende a 50,400 millones de pesos que, junto con la creación de una Fibra E, permitirá a Ideal contar con una sólida estructura de capital para inversión en infraestructura.
Los activos de la firma actualmente incluyen 15 concesiones carreteras, tres terminales multimodales de transporte y dos plantas de tratamiento de agua. En construcción se encuentran los tramos Las Varas-Vallarta y Mitla-Tehuantepec, cuya inversión conjunta asciende a 20,000 millones de pesos.
En noviembre pasado Ideal anunció su asociación con estos dos fondos canadienses para conformar una Fibra E con los activos carreteros de la firma. La firma de infraestructura romperá con la sequía de dos años sin la colocación de una Fibra E en Bolsa. En febrero de este año anunció que busca emitir certificados por casi 26,000 millones de pesos para dicho propósito.
Impulsora del Desarrollo y el Empleo en América Latina (IDEAL), presidida por Marco Antonio Slim Domit, anunció la venta de 40% de sus acciones a Canada Pension Plan Investment Board (CPP Investments) y una afiliada de Ontario Teachers’ Pension Plan (OTP) por 50,400 millones de pesos. Dicha operación es un primer paso de los fondos canadienses , toda vez que en el comunicado se menciona que se lanzó una oferta pública de adquisición forzosa, a través de la Bolsa Mexicana de Valores, “para adquirir, sujeto a ciertas condiciones descritas en el folleto informativo de la misma, hasta 100% de las acciones de IDEAL con el objeto de dar cumplimiento a lo establecido por el artículo 16 BIS 1 de las Disposiciones de Carácter General Aplicables a las emisoras de valores y a otros participantes del mercado de valores”.